Hablamos con la líder opositora sobre la Asamblea Nacional Constituyente que convocó el presidente Nicolás Maduro para reformular la Carta Magna de Venezuela y advierte que “pase lo pase hoy, Venezuela no va a retroceder”.
Por JOSÉ DENIS CRUZ
A María Corina Machado se le conoce como la bestia negra del chavismo. Enfrentó al presidente Hugo Chávez y ahora a su sucesor, el presidente Nicolás Maduro. Desde 2004 ha labrado una carrera política en la que se ha encargado de denunciar los desmanes de los últimos mandatarios de Venezuela. Su férrea crítica ha sido motivo para que la destituyeran de su curul en la Asamblea Nacional y la acusaran de ser parte de una conspiración para matar a Maduro. Todo en 2014.
Machado, ex precandidata presidencial venezolana, ha luchado durante años a la par de Leopoldo López y Henrique Capriles para lograr un cambio pacífico en ese país sudamericano. Se ha convertido en uno de los rostros opositores de mayor proyección y sobre su nombre carga el haber sido la diputada electa con mayor cantidad de votos en todo el país en las elecciones parlamentarias de Venezuela de 2010.
A pesar de que en abril pasado la Coordinadora Nacional del partido Vente Venezuela denunció que el gobierno venezolano habría emitido una orden de aprehensión en su contra, sigue llamando a los ciudadanos venezolanos a la rebelión para presionar más fuerte al presidente Maduro a que detenga la Asamblea Nacional Constituyente (ANC) que se realiza hoy. “Si eso ocurre vendrá la sublevación total “, sentencia.
Desde abril pasado miles de venezolanos se han lanzado a las calles para lograr la restauración del sistema democrático del país. El saldo mortal alcanza la centena de personas. Machado, líder opositora al régimen de Maduro, reiteró que “si Maduro impone la Constituyente a la fuerza, vendrán los días más duros, los días más peligroso, pero los últimos días de la dictadura”. Y advierte: “No será una guerra civil la que vendrá sino la sublevación total”.
«No tengo duda alguna de que (Maduro) saldrá del poder, saldrá del poder y saldrán las mafias del poder. Y la historia juzgará este como el período más oscuro de nuestra historia republicana, pero también que nos ha dejado las más grande lecciones»
María Corina, Maduro quiere instaurar una nueva Constitución en Venezuela y todo indica que no dará ni un paso atrás, ¿cuáles son las implicaciones de esta Constituyente?
Lo que hay que tener claro que la narco dictadura está dispuesta y está actuando para asegurar su permanencia en el poder, por eso es que se está cometiendo esta aberración. Esta fraudulenta operación nos quista el último vestigio que teníamos de la República, porque la democracia la perdimos hace mucho tiempo. ¿Qué significa esto? No solamente va a aniquilar la Asamblea Nacional, sino que a partir de ahí puede avanzar a acabar con todos los espacios de libertad, propiedad, autonomía de cualquier sector de la sociedad. Es imponer a la fuerza, constitucionalizar la constitución cubana y la narco-dictadura en Venezuela.
Como usted decía, con esa Constituyente será clausurada la Asamblea Nacional aun cuando fue electa de manera democrática. La oposición que está en ese poder del Estado queda de brazos atados. ¿Qué se puede hacer?
Los diputados tienen que hacer lo que está haciendo el país, que es la rebelión popular total. Hay mucha presión, incluso dentro de las propias Fuerzas Armadas, para que Maduro no avance con la imposición de la Constituyente. Ahora si eso ocurre vendrá la sublevación total porque está claro que con esta acción lo que se va a acentuar en Venezuela es el hambre, la miseria y la desesperación, pero lo que no va a ocurrir es que el pueblo de Venezuela claudique, eso no existe. Nosotros tenemos hoy 117 días de rebelión popular (hasta miércoles que se hizo la entrevista) y no vamos a retroceder hasta lograr un propósito, que es conquistar en Venezuela la democracia y la libertad, y eso pasa por la salida de Maduro. Si Maduro insiste e impone la Constituyente a la fuerza, vendrán los días más duros, los días más peligroso, pero los últimos días de la dictadura.
¿El presidente Maduro cuenta con el respaldo total de las Fuerzas Armadas?
Absolutamente no. La institución militar ha sido la más dañada de forma intencional y sistemática por este régimen. Chávez sabía que una fuerza armada institucional y profesional jamás habría permitido la soberanía de Venezuela a un régimen extranjero, en este caso al castro-comunismo cubano, por eso de manera deliberada fueron debilitando no solamente en su aspecto operacional sino sobre todo en su moral y crearon un quinto componente inconstitucional que son las milicias, y pudieron sembrar la división y las sospechas. Las Fuerzas Armadas están absolutamente infiltradas por militares cubanos que han estado vigilando, espiando, denunciando. Yo que conozco las Fuerzas Armadas le digo que existe una reserva moral y hoy la inmensa mayoría, casi similar al rechazo de la población venezolana a la Constituyente, que es de un 90 por ciento, dentro de las Fuerzas Armadas rechaza este modelo y está claro que hay que proceder a una transición, a los efectos de restablecer muy sólidos y salvar a la República.
Usted hablaba de la intervención de Cuba en Venezuela, además del interés por el petróleo venezolano, ¿qué otros intereses ve usted?
Económicos y geopolíticos, los económicos van muchos más allá de petróleo, como todos saben hay un verdadero estado mafioso donde existen todo tipo de actividades oscuras, y de redes criminales internacionales que se han asentado en el país, y desde luego el régimen cubano se beneficia de muchas de estas actividades, pero por otra parte controlar a un país como Venezuela a los efectos de los movimientos geopolíticos mundiales no es poca cosa.
¿Necesita Venezuela una ANC? ¿Los problemas políticos y económicos que atraviesa el país desde hace algunos años dan pie para que Maduro se aferre a reescribir una nueva Constitución?
Todos sabemos que hemos vivido la mayor bonanza petrolera en la historia de Venezuela. Cuando Chávez llegó al poder, el barril de petróleo estaba a 7 dólares, luego llegó a 150 dólares. Nunca había habido un período en la historia donde el Gobierno de Venezuela hubiera tenido ingresos por ese monto. Venezuela tendría que ser hoy el modelo a seguir en América Latina, tendría que ser el país donde existiese el mayor ingreso per cápita de América Latina, deberían de existir los mejores niveles de educación, de innovación, investigación, de salud, pero en Venezuela hoy, en cualquier rincón del país, usted ve niños hurgando en la basura para comer. Ayer Migración Colombia hablaba de 26,000 venezolanos cruzando desesperados la frontera. Es evidente que este régimen ha traído hambre y miseria, y lo repito, lo ha hecho de manera intencional, buscaron quebrar a la sociedad, los quebraron física, económica y moralmente, pero hoy desde el punto de vista moral la sociedad venezolana está más sólida y más firme que nunca.

Desde hace cuatro meses hay protestas, principalmente, en Caracas en contra de Maduro. ¿La oposición venezolana ha hecho alguna valoración sobre esto? ¿Cuáles han sido los resultados, lo que nosotros vemos desde el exterior es un centenar de muertos en los enfrentamientos?
El balance, el sacrificio de la sociedad venezolana en 117 días de rebelión popular es gigantesco. Estamos hablando de 106 venezolanos asesinados, más de 15,000 heridos, 4,500 detenidos. Cómo esta gente se ha metido a los hogares, no solamente la Guardia Nacional también la Policía Nacional y la Policía de Inteligencia, colectivos armados, grupos paramilitares, ha sido una actuación conjunta de estos grupos de seguridad contra la sociedad y la sociedad venezolana no solamente ha resistido, sino que ha avanzado, y eso es lo que hoy el mundo tiene que entender, la lucha que estamos dando es cívica, porque hay hambre de alimentos y también de dignidad. Es una rebelión nacional porque ocurre en todo el país, todas las generaciones y todos los sectores sociales de Venezuela, no vamos a retroceder, el balance es brutal en términos humanos, pero en términos de cuánto hemos avanzado en poner al régimen al punto de mayor debilidad, al extremo de que si Maduro avanza e impone la Constituyente a la fuerza se va a encontrar con un pueblo de pie y vamos a pasar a la etapa de la sublevación total.
El miércoles y jueves hubo paro de 48 horas y el viernes una gran marcha en Caracas. ¿Qué otras alternativas tiene la oposición venezolana para presionar más fuerte al Presidente?
A partir del 16 de julio del plebiscito pasamos a una siguiente fase que le llamamos la hora cero, que ha incluido el nombramiento de magistrados del Tribunal Supremo y continuar con el nombramiento de los rectores del Consejo Nacional Electoral. Eso tiene que ir a acompañado de una posición mucho más firme de la comunidad internacional. Esperamos que todos los gobiernos del mundo continúen con una advertencia clara a Maduro de lo que no van a tolerar. Si Maduro persiste en imponer esta Constituyente, pasaremos a otros niveles de presión, aún mayor.
¿Cuál cree usted que será el desenlace del presidente Maduro?
No tengo duda alguna que saldrá del poder, saldrá del poder y saldrán las mafias del poder. Y la historia juzgará este como el período más oscuro de nuestra historia republicana, pero también que nos ha dejado las más grande lecciones, porque después de ver esta generación de jóvenes arriesgando sus vidas para conquistar la democracia, la que nunca han conocido, la sociedad venezolana ha aprendido, ha adquirido esos anticuerpos para detectar populismo, autoritarismo y militarismo.
¿Qué diferencia ve usted entre el gobierno de Maduro y el gobierno de Chávez?
Uno es la consecuencia del otro. Lo que pasa es que Maduro le tocó menos ingresos petroleros y una sociedad mucho más desencantada y consciente del horror que el chavismo había representado, pero créame, estaríamos en el mismo lugar aún con Hugo Chávez en el poder.
¿Qué futuro le avizora al PSUV? Muchos chavistas están dejando solo a Maduro, incluso los sectores populares.
El PSUV tiene la oportunidad, de quienes lo integran, de formar un partido democrático, respetar las reglas del juego de pluralismo y competencia, transparentes y justas. O si quieren desaparecer junto con Maduro, esa es su decisión.
Aquí en Nicaragua está la impresión que el barco del Gobierno de Maduro se está hundiendo, ¿quiénes cree usted que se quedaran con Maduro hasta el final?
Eso no lo puedo predecir, pero aquellos que han cometido delitos, que saben que no prescriben fuera del país por delitos criminales de narcotráfico, lavado de dólares, incluso vínculos con el terrorismo saben que habrá justicia dentro y fuera de Venezuela y a esta hora son quienes están presionando para la radicalización del régimen. Ahora, créame, el tiempo se les acabó.
Maria Corina, el exministro del Interior de Maduro, Miguel Rodríguez, pidió al Presidente a suspender la ANC porque, según dijo, podría desatarse una guerra civil. ¿Usted considera que las circunstancias lleguen hasta ese punto?
No, no lo creo. Hay que tener mucho cuidado con ese tipo de afirmaciones que pueden más bien bajar los ánimos de lucha y aterrorizar a la sociedad venezolana. En Venezuela lo que hay hoy es una guerra contra los civiles por parte de un régimen corrupto y criminal, una guerra contra más del 90 por ciento de la población que exige su salida inmediata. Si Maduro pretende imponer a la fuerza la Constituyente, no será una guerra civil la que vendrá sino la sublevación total y definitiva de la población venezolana.
¿Qué presión podría ejercer la comunidad internacional si Maduro redacta una nueva Constitución? Ya algunos países han dicho que no reconocerán al Gobierno con una nueva Carta Magna.
Es evidente que esta dictadura ha traspasado todos los límites nacionales e internacionales. Y no solamente la violación de derechos humanos y destrucción de la calidad de vida del país, sino los vínculos con el crimen organizado: mafia, narcotráfico e incluso grupos terroristas. El mundo ha entendido que el caos y la anarquía en Venezuela no es solamente un drama para la vida de los venezolanos sino que representa una amenaza real para la seguridad de la región. Frente a esto hay que adoptar posiciones muy firmes dirigidas a hacerle entender al señor Maduro que su única opción es facilitar una salida y una transición a la democracia de nuestro país.
¿Cuándo habla de acciones firmes a qué se refiere? ¿A seguir en las calles de manera cívica?
Desde luego. Incrementar la presión como la del día de hoy (miércoles pasado) cuando hemos pasado ya a otro nivel, que es la huelga general por dos días. Sin embargo si siguen insistiendo en avanzar en esta ruta de destrucción total de la República, encontrarán a los venezolanos de pie.
El presidente Donald Trump amenazó a Maduro con tomar medidas económicas fuertes y rápidas. ¿Qué implicaciones tendría eso para la quebrada economía venezolana?
Espero no llegar al punto donde se tenga que aplicar sanciones a PDVSA. Las sanciones individuales vinculadas a delitos de derechos humanos y graves actos de narcotráfico han dado resultados en términos de divisiones que se están produciendo de manera más acelerada dentro del régimen. Las sanciones individuales sí han funcionado.
Los opositores quieren que salga Maduro ante de las elecciones de 2018, ¿no están dispuestos a esperar hasta ese año?
Cómo se le puede pedir a una sociedad cuyos niños se alimentan de la basura, se nos mueren los recién nacidos porque no hay oxígenos en los hospitales, que los ancianos no tienen medicinas, y fallecen porque no pueden hacer sus tratamientos, que jóvenes están siendo asesinando por luchar pacíficamente por su libertad, que esperen año y medio más. Cada día que pasa mueren más de 80 venezolanos por falta de comida y seguridad. Eso es inaceptable.
El expresidente José Luis Zapatero insiste en el diálogo y consenso, ¿usted cree que estas alternativas son correctas en el contexto venezolano?
No he tenido contacto con él. Y considero que es un agente del régimen de Maduro. La única negociación que aceptaremos los venezolanos para establecer las garantías y términos es la salida de Maduro del poder.
¿Hay una salida democrática o la única salida es que maduro deje el poder?
Absolutamente que deje el poder. Así comienza la transición en Venezuela y es la única manera de detener el horror que vivimos.
¿Confía en que la fuerte presión de los venezolanos haga que Maduro suspenda la ANC?
Al propio Maduro le convendría suspender la constituyente, y hay mucha presión, dentro del país y las fuerzas armadas. Sin embargo, sabemos que hay presiones externas. Independientemente de que Maduro suspenda o no la Constituyente, tengamos la seguridad que se acerca la transición a la democracia, y están transcurriendo los últimos días de la dictadura, los más peligroso y los más oscuros, sí. Pero los últimos.
¿Qué pasaría si Maduro deja el poder este año, antes de las elecciones presidenciales? ¿Cómo sería esa transición y quién asumiría el poder?
Todos sabemos que es un proceso inédito y será una transición que se requerirá de un Gobierno de Unidad Nacional donde estén representados todos los sectores, no solamente de la sociedad, sino estudiantes, sector laboral, productivo, academia, pero también los políticos, incluyendo aquellos que hemos luchado contra el régimen desde el primer día, y los chavistas democráticos que se han separado recientemente del régimen actual.
Esta semana trascendió que la CIA y los gobiernos de Colombia y Venezuela trabajan en un plan para derrocar a Maduro. ¿Usted sabe algo de eso?
¡Por favor! Este régimen tiene 18 años diciendo eso, y el único que ha hecho lo indecible para que el pueblo le exija su salida ha sido su propio régimen. Primero Chávez y ahora Maduro. En Venezuela hay un país unido y decidido a avanzar. Finalmente el mundo ha entendido la magnitud de la tragedia venezolana y la amenaza que representa para la región. Por su propio bien, Maduro y su régimen deben entender que su tiempo se agotó, y el régimen cubano debe entender que el tiempo de exprimir a la sociedad venezolana para su propio sustento ha llegado a su fin.
Usted twiteó esta semana que “Maduro sabe que con o sin Constituyente el tiempo se le acabó, su mejor opción es aceptar las garantías para su salida”. ¿A qué garantías se refiere?
Asegurar que habrá justicia, que no habrá venganza y que facilite el proceso de transición para reducir el costo y el daño que cada día representa para la sociedad venezolana. A estas alturas, los venezolanos están claros que no habrá procesos sostenibles en el país si el régimen y la mafia continúan en el poder.
¿Cómo está funcionando la Asamblea Nacional electa por el pueblo? Maduro pretende anularla.
A la Asamblea desde su instalación le fue arrebatada, progresivamente por sentencias inconstitucionales de la Sala Constitucional, todas sus potestades. Al mantenerse con el respaldo popular siguieron con el asedio físico, enviando en varias oportunidades a grupos paramilitares a agredir y disparar al edificio. Está claro que el régimen cerró todas las vías institucionales, y la única opción que nos queda ha sido ampararnos los artículos 330 y 350 de la Constitución, de la rebelión popular firme para restaurar la democracia y la constitucionalidad en el país.
¿La rebelión con armas de parte de los opositores no es una opción?
Las armas las tiene el régimen y sus paramilitares, nuestra fuerza está en nuestras convicciones, audacia, coraje y defendiendo nuestro amor a Venezuela.
¿Cómo está la oposición venezolana, trasciende que está dividida?
La sociedad venezolana está más unida que nunca. Porque no es un problema de los partidos, la radicalización del régimen es evidente y el absurdo y fraudulento llamado a la Constituyente tuvo dos consecuencias: lo primero, la cohesión de las fuerzas democráticas del país y lo segundo, la fractura del chavismo, por eso esto no tiene vuelta atrás. El país está decidido a avanzar, pase lo pase en Venezuela el domingo, Venezuela no va a retroceder.
*Esta entrevista fue realizada días antes de las elecciones de la Asamblea Nacional Constituyente.

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